La compra de la renta vitalicia obligatoria a los 75 años será desechada según las nuevas reglas de la pensión.

Las anualidades de compra obligatoria serán desechadas según las nuevas propuestas anunciadas por el secretario de finanzas del Tesoro, Mark Hoban.

Las nuevas reglas ”simplificadas” serán introducidas en abril de 2011 y tienen como objetivo simplificar un régimen de pensiones que ya ha sido simplificado (?) por el gobierno anterior. A este ritmo el público en general puede empezar a entender las pensiones, pero yo no aguantaría la respiración.

Las propuestas introducen dos posibles alternativas a la obligación actual de comprar una anualidad (o alternativamente una pensión asegurada – ASP para abreviar) a la edad de 75 años, a saber:

  • Una forma de reducción con tope: los individuos podrán determinar su nivel de ingresos de jubilación con un límite máximo. Esta opción también reemplazará al ASP para los inversionistas existentes.
  • Una opción flexible de retiro de fondos – esto permitirá a los individuos tomar sumas globales gravadas ilimitadas de su bote de pensión sujetas a un requisito de ingreso mínimo (MIR). Aunque este MIR no ha sido determinado, su principal objetivo es asegurar que la gente no malgaste su fondo de pensiones y luego se esponjee con el Estado.

La compra de una anualidad seguirá siendo una opción y en realidad la mayoría de los inversionistas seguirán por este camino ya que la reducción de fondos es generalmente sólo adecuada para las personas con mayores pensiones. Sin embargo, la eliminación de la compra obligatoria a los 75 años significa que las personas que deseen adquirir una anualidad pueden esperar para hacerlo con el fin de maximizar sus ingresos de pensión, en lugar de verse obligados a aceptar una tasa de anualidad más baja que prevalece.

En otras partes de las propuestas, habrá un cambio en los impuestos de las prestaciones por fallecimiento. A partir de abril del próximo año, cualquier fondo de pensiones no utilizado que quede al morir será gravado con una “tasa de recuperación” propuesta del 55%, aunque no se cobrará ningún impuesto sobre un fondo de pensiones intacto si el individuo muere antes de los 75 años. Actualmente las personas en ASP están sujetas a un cargo del 82% al morir, mientras que aquellos en la pensión no asegurada (es decir, la reducción de ingresos) que mueren antes de cumplir 75 años han sido gravados con un 35%. Para este último grupo, esto es un gran avance y si la nueva tasa de recuperación se convierte en legislación, la gente tendrá que ser consciente de sus implicaciones.

La consulta sobre las nuevas propuestas terminará el 10 de septiembre. Tan pronto como se confirme la legislación, se lo haremos saber.

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